
La ministra española de Defensa, Carmen Chacón, anunció el día 19 de marzo en “Base España” (próxima a la localidad kosovar de Istok, en Serbia), que los militares españoles integrados en la KFOR se retirarán antes de que termine este verano.
Aunque con más de un año de retraso, el gobierno español ha tomado una decisión que le honra, una decisión soberana, valiente -porque esta postura le enfrenta a los gobiernos de EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, entre otros-, y coherente con la justicia y el derecho internacional.
El gobierno de España ha tenido que esperar a que hubiera un cambio en la presidencia estadounidense para evitar que esta decisión diera lugar a nuevas represalias desde el otro lado del Atlántico. Pero finalmente ha hecho lo que tenía que hacer: poner fin a su misión militar en Kosovo, para disgusto de la OTAN y, sobre todo, para irritación de los neocón españoles que tanto odian a los terroristas vascos y elogian a los terroristas islámico-albaneses.
El gobierno español, acusado mil veces de débil y cobarde, en lugar de retractarse -como esperaban algunos- ratifica su negativa a reconocer la independencia unilateral e ilegal de la provincia serbia de Kosovo.
No podía tomar una decisión mejor ni más audaz (1). España es uno de los cinco países de la Unión Europea (los otros son Chipre, Grecia, Rumanía y Eslovaquia ) que sigue considerando que Kosovo forma parte de Serbia y de hecho, ya no participaba en las nuevas misiones de la KFOR, como la construcción de la llamada Fuerza de Seguridad de Kosovo y del Ministerio de Defensa de Kosovo, por entender que las “nuevas misiones” ya no responden al fin para el que estas fuerzas fueron reclamadas por la ONU en su día.
En fin, recordemos que el nuevo engendro estatal que se está gestando en los Balcanes es un invento de EEUU. Como denunció hace más de un año la catedrática Araceli Mangas (Universidad de Salamanca),
“Estados Unidos propicia el nuevo Estado que favorece su idea de una Europa dividida, frágil e inestable y, ante el mundo, se pavoneará de haber sido la partera de un Estado musulmán, amén de lograr un territorio servil desde el que presionar de cerca a Rusia e Irán. EEUU nunca mide las consecuencias de su política exterior y se volverá en contra de todos los europeos, como cuando armó a los talibanes y al mismo Osama Bin Laden contra el Gobierno comunista afgano” (2).
Lamentablemente, esto no termina nuestra sumisión a los intereses de EEUU. Hay tropas españolas en Asia Central, Oriente Medio y África al servicio de un país que ni es europeo ni aporta nada al progreso y a la libertad de Europa.
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(1) Bueno sí, España podría comprometerse militarmente con el gobierno serbio para defender la soberanía e integridad territorial de Serbia, pero ya sabemos que eso, hoy por hoy, es una fantasía…
(2) Ver su artículo en El Mundo, del 18 de febrero de 2008, titulado “Kosovo: acto final de una agresión, comienzo de un abismo”.