Parece más evidente, cada día que pasa, que los acontecimientos en Osetia del Sur estaban calculados, y sus consecuencias, previstas. Georgia “debía atacar” para provocar la inmediata e inevitable respuesta rusa. La excusa era creíble y en cierto modo “justificable” -aplastar la amenaza separatista suroseta- y la violencia del ataque debía ser tal que no dejara otra opción a quienes se habían comprometido a mantener la paz en el territorio y defender a su población.
El ataque se produjo tal como estaba previsto y con la violencia prevista: Tsjinvali, la capital rebelde, fue “arrasada” (1) causando 1.600 civiles muertos, 2.000 heridos y 34.000 refugiados.
Rusia puso en marcha su respuesta –aunque dejó pasar 16 horas antes de enviar sus tanques- a sabiendas de que la agresión georgiana era una provocación, una trampa, pero también consciente de que no tenía otra salida: no podía eludir sus compromisos y traicionar a sus aliados, ni podía “no actuar” pues esto equivaldría a rendirse al enemigo y dejarle vía libre para continuar la colonización político-militar de la región caucásica y centroasiática.
Así que las fuerzas rusas actuaron de la mejor manera que pudieron: lo más rápido posible. Acciones contundentes, pero limitadas, precisas (2), para minimizar los efectos del ataque-trampa.
En efecto, la trampa occidental estaba tendida, y en este bando también había que actuar con rapidez: comunicados y declaraciones de líderes occidentales contra Rusia y a favor del gobierno de Georgia, difusión de la misma versión falseada de los hechos en los medios de comunicación de todo el mundo mostrando a los rusos como agresores y a los georgianos como víctimas (la tragedia suroseta ni mencionarla, “no existe”).
Podemos hojear cualquier periódico de nuestro entorno, de cualquier tendencia, y todos coinciden, incluso parece que compiten entre sí por ganar méritos ante la rusofobia de la plutocracia estadounidense. ¿Pero qué cabría esperar de la prensa occidental si el 90% de las noticias que publica se fabrican en EEUU? (3)
Y todo esto… ¿por qué y para qué?
Parece ser que el empeño estadounidense de desafíar a Rusia emplazando elementos de su escudo antimisiles en la República Checa y en Polonia (4) se estaba demorando demasiado… Había reticencias y demasiadas condiciones por parte del primer ministro polaco, el “liberal” Donald Tusk (5). Algunos gobiernos de la Unión Europea –el de Alemania sobre todo- estaban presionando también a sus socios polacos para que dejaran de obstaculizar las relaciones de la Unión Europea con Rusia, vitales para el ámbito energético (6).
Estos mismos países de la Unión Europea se oponían, además, a la integración de Georgia y Ucrania en la OTAN (7).
No hace falta más para entender que la provocación georgiana y la campaña mediática occidental tuvieron y tienen por objetivo justificar ante la opinión pública aquellas pretensiones estadounidenses y derribar estas reticencias…
Y ahí tenemos los resultados: “sí” polaco al escudo antimisiles de EEUU en su territorio (8), puesta en marcha de la integración de Georgia en la OTAN (seguramente, también de Ucrania y quizá Azerbaiyán) (9) y posible presencia militar de la OTAN nada menos que en el Mar Negro (10).
El futuro se vislumbra difícil y complicado para Rusia y, en general, para la Europa que quiere ser independiente de la nefasta influencia estadounidense.
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(1) Ria Novosti, 12 de agosto de 2008. http://sp.rian.ru/onlinenews/20080812/115983752.html
(2) Ria Novosti, 12 de agosto de 2008. http://sp.rian.ru/onlinenews/20080812/115978449.html
(3) Más de la mitad de la población mundial ve diariamente noticias elaboradas por la estadounidense Associated Press (AP), que dice de sí misma que es “the essential global news network”. http://www.ap.org/pages/about/about.html
(4) Dondequiera que se sitúen sus componentes de detección y de interceptación, el escudo antimisiles estadounidense es, en sí mismo, una amenaza para Rusia [sobre esto leer comentario ] y sostener que el emplazamiento checo-polaco está concebido para los “países del Eje del Mal” es un insulto a la inteligencia…
(5) Soitu, 4 de julio de 2008. http://www.soitu.es/soitu/2008/07/04/info/1215180040_501757.html
(6) Sobre esto leer comentario aquí.
(7) Deia, 2 de abril de 2008. http://www.deia.com/es/impresa/2008/04/02/bizkaia/mundua/455670.php
(8) Ria Novosti, 19 de agosto de 2008. http://sp.rian.ru/analysis/20080815/116069347.html
(9) Ria Novosti, 11 de agosto de 2008. http://sp.rian.ru/onlinenews/20080811/115961019.html
(10) Ria Novosti, 19 de agosto de 2008. http://sp.rian.ru/onlinenews/20080819/116131257.html

Lunes, 25 Agosto, 2008 a las 12:32 pm |
La solución, a mi entender, pasa por un enroque de Rusia, evitando por todos los medios que la OTAN se haga con el control de Georgia. Por otra parte, se requiere una buena apertura que haga el transito de petroleo y gas por el Caucaso inviable. Para ello propongo:
- acuerdos con Iran para influenciar y desestabilizar al Azerbaiyan chiíta.
- armar militarmente al PKK y que la voladura reciente del oleoducto a su paso por Turquía no sea un hecho aislado. Desestabilizar Turquía. Financiar el islamismo en este país. Favorecer enfrentamientos entre laicos y AKP. Evitar el ingreso de Turquía en la UE y fomentar la turcofobia en Europa (muy implantada en muchos paises europeos, tanto, que el mismo Sarkozy en Francia no se atreve a mostrarse favorable a la entrada de Turquía en Europa).
- Uso de la diplomacia en el centro de Asia para disuadir a estas Repúblicas de este trazado alternativo.
Por otra parte, serían interesantes otras aperturas a nivel general como:
- Blindar la alianza estrategica con China. Los servicios secretos atlánticos, en algún momento, intentarán enturbiar las relaciones de estos países.
- Disuadir a la opinión pública occidental sobre una intervención armada en Irán. Aumentar los lazos con este país para trazar una estrategía geopolítica común.
- Financiar a los partidos de la denominada “extrema derecha” europea, que en su mayoría se han mostrado pro-rusos en el reciente conflicto. Propiciar los conflictos étnicos en Europa y el rechazo a la inmigración al mismo tiempo. En Europa del este no hay inmigración masiva de momento, pero no tardará en producirse si quieren sus gobernantes que la economía del pelotazo les haga ricos en poco tiempo.
- Aumentar considerablemente la natalidad en Rusia. No con el fin de asegurar el espacio ruso solamente, sino para expandirse y ganar influencia en Europa y el centro de Asia si el conflicto se alarga en el tiempo.
Yo creo que si se hace lo arriba descrito, Rusia se asegurará el suministro energético y desestabilizará Europa. Una carencia energética en la UE, sumada a las crisis y a los problemas generados por el rechazo a la inmigración, pondrán en poco tiempo a Europa al servicio de Rusia. Estados Unidos no podrá garantizar más que el suministro energético para ellos y sus peones en Europa caerán (sarkozy, merkel, pesc…). No hay que olvidar que Europa y en menor medida USA tienen una población poco sacrificada y muy acomodada que diverge enormemente de la estoica sociedad rusa. El llamado síndrome de Mogadiscio impedirá que Europa se embarque en acciones armadas de alto riesgo y menos si tienen una “extrema derecha” soplandoles las orejas.
Yo creo que si se hace lo arriba descrito y se deja correr el tiempo (pues corre a favor ruso), no hay nada que temer. La victoria está garantizada. No se, ¿vosotros que opinais?
Sábado, 30 Agosto, 2008 a las 2:32 pm |
Estamos de acuerdo contigo, Eduardo, en que Rusia no debe ceder ni un palmo más de su poder y su soberanía a los intereses occidentales. Aunque también opinamos que a Rusia –una potencia en vías de recuperación y con problemas internos aún sin resolver- no le conviene agravar más la tensiones en su periferia, porque éstas sólo servirán para justificar un aumento de la presencia militar occidental en esas regiones, y por tanto del poder occidental en el mundo.
A Rusia le conviene un entorno seguro y estable, por eso entendemos y justificamos su intervención pacificadora en Georgia -y en cualquier otra región donde se amenace esa seguridad y esa estabilidad-, pero también por eso entendemos y agradecemos su mesura y su contención militar (*) y sus esfuerzos diplomáticos para resolver conflictos y establecer acuerdos.
A quienes les convienen la tensión, el conflicto y la guerra -porque viven de ello- es a EEUU, Israel y sus aliados… Y a fomentarlos es a lo que destinan buena parte de su presupuesto desde hace muuuchos años.
Nosotros opinamos que, en este momento, Rusia además de no echarse atrás en ninguna de sus decisiones políticas, diplomáticas, militares, etc., debería responder a las amenazas externas haciendo valer su estatus de potencia nuclear y energética mundial: frente a la Unión Europea jugando la carta del suministro de hidrocarburos (de los que depende Alemania, primera economía europea y a punto de entrar en recesión), y frente a las amenazas de EEUU, de suspender la cooperación nuclear por ejemplo, jugando la carta de la inseguridad y la proliferación nuclear, que aterran al “país de las torres gemelas”.
Rusia -aunque tiene puntos débiles- es un país muy poderoso, por lo que, haciendo valer toda su inteligencia y fuerza negociadoras, podrá salir vencedor de este pulso sin necesidad de servir en bandeja a los países occidentales el pretexto para imponer por la fuerza lo que les está costando obtener por medios pacíficos.
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Algunas de las medidas que tú propones encajan en otro tipo de escenario –una guerra total irano-estadounidense, por ejemplo- donde las operaciones encubiertas, la agitación social y la desestabilización política en países pro-occidentales (**) son opciones válidas y, seguramente, ya previstas por los estrategas iraníes.
Los partidos europeos de extrema derecha más fuertes son más bien pro-estadounidenses, pro-israelíes y nada europeístas. Hay grupúsculos de extrema derecha y de extrema izquierda pro-rusos que, sumados, darían para una manifestación testimonial y poco más. O sea que nada que esperar de ahí.
Incidir en la evolución demográfica de un país es difícil y complejo incluso para un gobierno decidido. A parte de un gobierno, es algo que sólo puede permitirse un magnate como George Soros -empeñado en reducir aún más la población eslava a base de promover a nivel institucional las prácticas abortistas en la Europa del Este-, pero que resulta casi imposible a cualquier organización pro-natalista, iglesias católica y ortodoxa incluidas.
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(*) Rusia podría haber ido más allá en su intervención en Osetia del Sur y destruir la capacidad militar de Georgia por completo: ni EEUU ni la OTAN hubieran podido impedirlo. Ni hubieran podido tomar serias represalias contra Rusia: una respuesta “proporcional” traería consecuencias que ni EEUU ni ningún país de la OTAN están dispuestos a pagar.
(**) No sólo Turquía. Creemos que en un escenario de guerra total con EEUU, Irán debería intentar -aparte de otras opciones, políticas, económicas y, naturalmente, militares- actuar en Pakistán, Afganistán, Irak, Líbano,… descabezando a sus gobiernos y encendiendo revoluciones populares.