EEUU en el Tíbet: de la CIA al NED
Washington aviva la violencia en el Tíbet justo en un momento delicado en sus relaciones con China y en los meses previos a la celebración de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. La escalada en la estrategia de desestabilización de China iniciada por la Administración Bush hace casi un año (1), sube de este modo un grado más.
La actual operación en el Tíbet se inició en octubre del año pasado cuando Bush recibió formalmente al Dalai Lama en Washington y le entregó la Medalla de Oro del Congreso, toda una afrenta para China –blanco del activismo separatista del líder tibetano en el exilio-, no obstante ser el principal socio comercial de EEUU.
Las declaraciones públicas por parte de George Bush e importantes líderes europeos a favor de las protestas tibetanas anti-chinas y sus llamamientos al gobierno chino para abrirse al “diálogo”, han añadido dramatismo a la campaña político-mediática planteada en este momento para hacer fracasar los esfuerzos del gobierno chino por mejorar su imagen con los JJOO. Y las herramientas han sido, como en otras operaciones, entidades vinculadas al gobierno estadounidense o a sus agencias de inteligencia.
EEUU y el activismo tibetano anti-chino
Como Michael Parenti señala en su trabajo Friendly Feudalism:The Tibet Myth, “durante los años 50 y 60, la CIA respaldó activamente la causa tibetana con armas, entrenamiento militar, dinero, apoyo aéreo y de toda clase de ayudas”. La American Society for a Free Asia -un instrumento de la CIA- dio publicidad a la causa de la resistencia tibetana, con Thubtan Norbu, hermano mayor del Dalai Lama, jugando un papel activo en el grupo. Gyalo Thondup, el segundo hermano mayor del Dalai Lama, colaboró con la CIA en 1951 y más adelante, según Parenti, preparó acciones encubiertas de la CIA en el Tíbet (2).
De acuerdo con documentos de la inteligencia de EEUU desclasificados y publicados en el decenio de los 90, “durante gran parte de la década de los 60, la CIA proporcionó al movimiento tibetano en el exilio 1,7 millones de dólares al año para las operaciones anti-chinas, incluyendo un subsidio anual de 180.000 dólares para el Dalai Lama (3). Con la ayuda de la CIA, el Dalai Lama huyó a Dharamsala, India, donde ha vivido hasta el presente.
Actualmente el Dalai Lama sigue recibiendo millones de dólares como apoyo, aunque no de la CIA, sino del National Endowment for Democracy (NED), una entidad más “respetable” y aparentemente inocua, financiada por el gobierno estadounidense (4).
La organización pro-Dalai Lama más destacada hoy en día es la International Campaign for Tibet, fundada en Washington en 1988. Desde al menos 1994, la ICT ha estado recibiendo fondos del NED. La ICT otorgó en 2005 su premio anual “Light of Truth” a Carl Gershman, fundador del NED. La junta directiva de la ICT está llena de ex funcionarios del Departamento de Estado estadounidense (5).
Otra organización anti-china con sede en EEUU, y especialmente activa, es la Students for a Free Tibet (SFT), fundada en 1994 en Nueva York como un proyecto del US-Tibet Committee y la ICT. El SFT es conocido por una enorme pancarta que colocaron en la Gran Muralla china pidiendo un Tíbet libre y acusando a Pekín de genocidio. También es una de las cinco organizaciones que el pasado 4 de enero proclamó el comienzo del “alzamiento del pueblo tibetano” y fundaron, para la coordinación y financiación del mismo, una oficina provisional.
Harry Wu es otro destacado defensor del Dalai Lama contra Pekín. Profesor retirado de Berkeley, que estuvo prisionero en China como disidente, llegó a ser famoso por decir en 1996 en una entrevista para Playboy, que había gravado en vídeo cómo le estirpaban los riñones a un prisionero vivo y luego lo mataban y que este vídeo había sido transmitido por la BBC. Ningún vídeo de la BBC muestra nada de eso, pero ¿quién se molestaría en comprobarlo? Wu, dirige la Laogai Research Foundation, una organización exenta de impuestos, cuya principal fuente de financiación es el NED (6).
Entre los proyectos relacionados con el NED también figuran el periódico The Tibet Times y el Tibet Multimedia Center –dedicado a la difusión de información relacionada con “la lucha por los derechos humanos y la democracia en el Tíbet”-, ambos con sede en Dharamsala, la India. El NED financia asimismo el Tibetan Center for Human Rights and Democracy.
En resumen, el gobierno y la inteligencia estadounidenses parecen estar detrás del movimiento pro-Tíbet libre y directa o indirectamente de los violentos disturbios anti-chinos del pasado mes de marzo. Pero ¿por qué?
Riquezas tibetanas
El Tíbet es una región de gran importancia estratégica para China, no sólo por su ubicación geográfica en la frontera con la India, el más reciente aliado de Washington contra China en Asia. La región es rica en minerales y petróleo (7). Contiene algunos de los más grandes yacimientos del mundo de uranio y bórax, la mitad de litio del mundo, los mayores yacimientos de cobre en Asia, enormes yacimientos de hierro, y más de 80.000 minas de oro. Y los bosques del Tíbet son la mayor reserva de madera que posee China.
A lo largo de su frontera con la región autónoma uigur de Xinjiang se extiende una vasta región de petróleo y minerales: la cuenca Qaidam. Esta cuenca dispone de muy variados y abundantes recursos minerales -incluidas reservas probadas de petróleo y gas natural- como carbón, sal, potasio, magnesio, plomo, zinc y oro. Estos recursos minerales tienen un valor económico potencial de 15.000 millones de yuanes (1.800 millones de dólares ). Las reservas probadas de potasio, litio y sal de Qaidam son las más grandes en China.
Y ya que se sitúa, en el techo del mundo, el Tíbet es probablemente la más valiosa fuente de agua (un elemento cada vez de mayor valor estratégico). Tíbet es la fuente de siete de los mayores ríos de Asia, que suministran agua a 2.000 millones de personas.
Pero el principal interés de Washington por el Tíbet de hoy es su potencial para servir como palanca para desestabilizar y chantajear al Gobierno de Pekín.
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(1) En julio-agosto de 2007, EEUU actuaba contra intereses estratégicos chinos en África, el Sudeste Asiático y Asia Central: conseguía que la ONU autorizara el envío de una misión de paz a la región sudanesa de Darfur (para reemplazar a la OTAN y continuar su presión sobre el gobierno de Sudán), lanzaba la “revolución azafrán” contra el gobierno de Birmania y firmaba un acuerdo con la India para transferirle tecnología nuclear.
(2) Michael Parenti, “Friendly Feudalism: The Tibet Myth“, junio 2007, en http://www.michaelparenti.org/Tibet.html
(3) Jim Mann, “CIA funded covert Tibet exile campaign in 1960s” (The Age, 16/9/1998), en http://listserv.muohio.edu/scripts/wa.exe?A2=ind9809c&L=archives&P=14058
(4) El NED fue creado por la Administración Reagan a principios de los años 80, por recomendación de Bill Casey, entonces director de la CIA, después de que saliera a la luz pública la implicación de dicha agencia en varios asesinatos políticos. El primer presidente del NED, Allen Weinstein, comentó que “mucho de lo que hacemos hoy [en el NED] era realizado de manera encubierta por la CIA hace 25 años” (Washington Post, 22/9/1991).
(5) Michael Barker, “Democratic Imperialism: Tibet, China and the National Endowment for Democracy”, (Global Research, 13/8/2007), en http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=6530
(6) Ralph McGehee, “Ralph McGehee’s Archive on JFK Place”, CIA Operations in China Part III, 2/5/1996, en http://www.acorn.net/jfkplace/03/RM/RM.china-for
(7) US-Tibet Committee, “Fifteen things you should know about Tibet and China”, en http://ustibetcommittee.org/facts/facts.html
