Lo que ocurre en el Tíbet desde el pasado 10 de marzo no interesa realmente. Los medios de comunicación occidentales muestran escaso interés por el rigor informativo. No verifican las fuentes ni contrastan los datos. Sencillamente cuentan lo que “tienen que” contar. La mayor parte de las imágenes que circulan por los periódicos y las televisiones de Europa y EEUU no muestran nada que pueda ser descrito como represión policial o militar contra los monjes o lamas tibetanos. Más bien al contrario: muchas (como las proporcionadas por Reuters o AFP) muestran a los chinos de etnia han agredidos por grupos –casi paramilitares- de monjes tibetanos. Incluso algunas cadenas de televisión alemanas mostraron imágenes de vídeo que ni fueron grabadas en el Tíbet, sino en Katmandú (Nepal), en las que los uniformados eran claramente policías nepalíes. (1)
La complicidad de los medios de comunicación occidentales en relación con los recientes acontecimientos del Tibet forma parte de un bien orquestado esfuerzo por parte de Washington para desestabilizar a China. La conexión estadounidense con la subversión tibetana es conocida. Lo que poca gente sabe es que el National Endowment for Democracy (NED) fue también, junto con la Albert Einstein Institution de Gene Sharp, el instrumento empleado por el coronel Robert Helvey, para fomentar las protestas estudiantiles en la Plaza de Tiananmen en junio de 1989. La Albert Einstein Institution está especializada -dice de sí misma- en “la no-violencia como una forma de hacer la guerra.” (2)
Con anterioridad, el coronel Helvey había estado con la Defense Intelligence Agency (DIA) en Birmania. Helvey entrenó en Hong Kong a los dirigentes estudiantiles de Pekín en técnicas de protesta masiva que habrían de aplicar en los acontecimientos de la Plaza de Tiananmen de junio de 1989. En la actualidad se cree que actúa como asesor del Falun Gong en similares técnicas de la desobediencia civil. Helvey se retiró formalmente del ejército en 1991, pero venía trabajando para la Albert Einstein Institution y la Open Society Foundation de George Soros desde mucho antes. En su informe anual para la Albert Einstein Institution, del año 2004, Helvey admitía estar asesorando a activistas en el Tíbet. (3)
Con la aparición de internet y de la telefonía móvil, el Pentágono ha perfeccionado una nueva forma de cambio de régimen y la desestabilización política. Un experto en las “revoluciones de colores” y su trasfondo, Jonathan Mowat, lo describe así:
“… Lo que estamos viendo es la aplicación civil de la doctrina “Revolution in Military Affairs” del secretario [ de Defensa ] Donald Rumsfeld, que consiste en el despliegue de pequeños grupos de alta movilidad asistidos por sistemas de inteligencia y comunicación en “tiempo real”. Los equipos de soldados avanzando entre los bloques urbanos con la ayuda de las pantallas de vídeo de sus “cascos inteligentes”, que les proporcionan una visión general instantánea de su entorno, constituyen la aplicación militar. Bandas de jóvenes que convergen en intersecciones orientados por un diálogo constante mediante los teléfonos móviles constituyen la aplicación civil de la doctrina.” (4)
Este paralelo no debe sorprender, ya que el ejército estadounidense y la NSA (National Security Agency ) subvencionaron el desarrollo de internet, los teléfonos móviles y las plataformas de software. Desde su creación, estas tecnologías se estudiaron y experimentaron con el fin de encontrar su óptima aplicación en un nuevo tipo de guerra. La “revolución” en la guerra que estos nuevos instrumentos permiten, se ha llevado hasta el extremo por varios especialistas en guerra psicológica. Aunque estos militares visionarios han estado trabajando en lugares de importancia (por ejemplo la RAND Corporation), durante mucho tiempo, en general sólo llegaron a las altas esferas del aparato miliar estadounidense con el triunfo de los neocons en el Pentágono de Dondald Rumsfeld. (5)
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(1) Goldner, Colin, Mönchischer Terror auf dem Dach der Welt Teil 2: Krawalle im Vorfeld der Olympischen Spiele, 26/3/2008, extraído del libro Dalai Lama: Fall eines Gottkönigs, Alibri Verlag, reproducido en
http://www.jungewelt.de/2008/03-27/006.php
(2) Mowat, Jonathan, The new Gladio in action?, Online Journal, 19/3/2005, en
http://onlinejournal.com/artman/publish/printer_308.shtml
(3) Ibid.
(4) Ibid.
(5) Ibid.
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En general, para saber algo más sobre el National Endowment for Democracy (NED), la Albert Einstein Institution y el coronel Robert Helvey, recomendamos la lectura de un pequeño pero denso artículo de Thierry Meyssan, titulado “La Albert Einstein Institution: no violencia según la CIA” y publicado en http://www.voltairenet.org/article123805.html

Viernes, 18 Abril, 2008 a las 12:13 pm |
Comentario enviado al diario español “El País” en relación al accidentado recorrido de la Antorcha Olímpica y las protestas contra el gobierno chino:
“El Tíbet es una región pobre y necesita los planes de desarrollo de Pekín y la solidaridad de todos los chinos. No creo que los tibetanos deseen volver al feudalismo y al oscurantismo religioso, al despotismo y la corrupción de los Dalai Lama anteriores a las reformas democráticas de Mao, cuando más de la mitad de la población era sierva de los terratenientes. La violencia social en el Tíbet no beneficia a nadie, ni al gobierno chino ni a la población tibetana, sólo sirve a los intereses occidentales, concretamente a los de EEUU. La solidaridad occidental debería centrarse en otros pueblos más castigados por la tiranía, como el palestino, el afgano o el iraquí. ¿Para los defensores de los DDHH, los bombardeos indiscriminados, los asesinatos selectivos, los secuestros, las detenciones ilegales en cárceles clandestinas, los interrogatorios bajo tortura, las condenas sin juicio, el uso desproporcionado de la fuerza, el empleo de munición de uranio empobrecido y armas prohibidas como minas antipersonales, bombas de racimo, incendiarias o explosivos termobáricos, etc. que practican Israel, EEUU y el Reino Unido, son menos condenables que la actuación de las fuerzas de seguridad chinas para controlar los disturbios provocados por la kale borroka tibetana? ¡Viva el cinismo y la hipocresía!”
Domingo, 20 Abril, 2008 a las 11:59 am |
Se escapa al análasis el mencionar que cuando se producían los disturbios en Tibet, en Taiwan se celebraban elecciones presidenciales que han dado la victoria a Ying Jeou, del partido nacionalista KMT, que busca un acercamiento a la metropoli China. Esta victoria ha intentado evitarla el entonces gobierno del partido demócrata progresista (pro-USA) que ha hecho girar la campaña en torno a los hechos acaecidos en el Tibet.
Por otra parte, constatar las enormes protestas que tuvo la llama a su paso por este pais. Entre los manifestantes, contariamente a lo sucedido en el resto del orbe, las protestas fueron focalizadas hacia los turcos aigur, que según los manifestastes, estaban siendo oprimidos por los chinos en la región de Xinjiang (Turkistán para los manifestantes). Lo cierto, es que la rebelión de los monjes tibetanos en las provincias de Sichuan, quinghai, Gansu y Tibet (mítico imperio tibetano del siglo VIII) se vio acompañada de los disturbios en Xinjiang por parte de grupos islamistas dirigidos por Turquía y sus aliados americanos, habilmente silenciadas (las protestas) a la opinión pública occidental por la falta de simpatias que en esta sociedad despierta la lucha islamista.
Esto, lo único que constata es el atlantismo de Turquía como arma desesabilizadora en Asia (mediante su incursión en el centro de Asia) y en Europa (mediante su pretensión de entrada en la UE).
En cuanto a la India,no deja de inquietarme su papel en la presente crisis tibetana.Parece ser que las visitas de Bush y Sarkozy, al contario de la tranquilidad mostrada por algún gepolitico de salón en base a acuerdos en proyectos armamentisticos, aeroespaciales, etc.., están orientando el pais hacia un atlantismo velado. Es necesario luchar contra esta infiltación en el continente euroasiático.
Finalmente daré mi opinión contraria a la resolución de la crisis dada por China. Parece ser que la misma, la crisis, se ha debido a las tensiones producidas por la inmigración de etnia Han a la zona en cuestión. El problema no es que los atlantes hayan lobotimizado a los tibetanos hacia un pensamiento cognitivo racista, sino que un racismo como problema larvado a lo largo de los años ha hecho su aparición en cuanto los atlantes han encendido la mecha del polvorín. Es por ello que la solución a la presente crisis, a corto plazo, pueda ser la represión de la disidencia, pero ello no resolverá el problema a largo plazo. Es necesario por ello dar una visión identitaria a la solución del conflicto. Para ello será necesario el control de la cultura tibetana desde dentro y para ello es necesario la eliminación del actual Dalai Lama, poniendo en sustitución un lider espiritual favorable a los intereses de uno. En suma, la acción debe ir contra los individuos y no contra las culturas, las religiones y otros hechos identitarios.
Domingo, 20 Abril, 2008 a las 12:01 pm |
en el segundo parrafo me refeiro a Turquía
Domingo, 20 Abril, 2008 a las 10:22 pm |
La cuestión de los uigures de Xinjiang la estamos guardando para más adelante. Nuestra intención es, primero, decir sobre el Tíbet todo lo que creemos que puede resultar interesante: aspectos ignorados, falseados o distorsionados por los medios occidentales…
Los uigures son una etnia de habla turcomana y religión musulmana que tienen –al igual que los tibetanos- su propia región autónoma dentro de China. Hizb ut Tahrir al Islam es el partido radical islámico que busca la independencia de Xinjiang y la creación de una república islámica en la zona.
Esta región tiene tanto o más interés estratégico que el Tíbet: durante la época del Great Game que, en el siglo XIX, enfrentó a británicos y rusos por el control de Asia Central, la región de Xinjiang suponía la pieza final para la continuidad geográfica, de habla turca, desde el propio Cáucaso hasta los Balcanes. Gracias a él, se controlaría el paso del Imperio británico -aliado de Turquía- a la India.
En la actualidad, Xinjiang tiene otros atractivos: sus reservas estimadas de carbón representan el 37,7% del total chino, y las reservas estimadas de petróleo y gas natural suman 30.000 millones de toneladas, lo que supone más del 25% del total chino. La industria de extracción de petróleo y gas en Aksu y en Karamay experimentará, además, un gran auge debido al proyecto de gasoducto y oleoducto hasta Shanghai.
Los uigures son la etnia mayoritaria sólo en la parte occidental de Xinjiang (y en algunos enclaves orientales), los han en la oriental y septentrional (y en algunos enclaves occidentales) y los kazajos en el norte.
Nosotros no somos partidarios de la independencia política de Xinjiang ni del Tíbet porque ésta no garantiza ni la supervivencia de los uigures ni la de los tibetanos ni sus culturas, y sí generaría conflictos y desestabilizaría políticamente la región y quizás todo el país (que es lo que pretenden quienes están detrás de todo esto).
Respecto a las escasas noticias sobre Xinjiang creo que se debe más a que no existe una figura como la del Dalai Lama que los medios occidentales puedan disfrazar de nuevo Gandhi (y va a ser difícil que lo encuentren entre los radicales uigures, que conectan mejor con la guerra santa que con la no-violencia). De todos modos la propaganda también hay que dosificarla inteligentemente para optimizar su efectividad: cuando al gobierno y a la inteligencia estadounidenses les parezca oportuno dejarán que Xianjiang entre en escena, y por muy fundamentalistas y violentos que puedan ser los radicales uigures, veremos cómo los medios occidentales los pintan de “luchadores de la libertad” –como ya hicieron con los terroristas albano-kosovares- y un montón de ONGs y organizaciones pro derechos humanos se solidarizarán con ellos.
Pero en este sentido la fortaleza de Pekín hoy es muy superior a la de Moscú en 1991: no habrá colapso económico, ni desintegración territorial, ni siquiera cambio político. En el mundo chino todo se mueve con suma lentitud y para cuando el cambio llegue al gobierno chino ¿quién sabe qué habrá sido de sus enemigos?
Turquía es otro mundo. Es un viejo aliado de EEUU, que sirvió durante muchos años como puesto avanzado de la OTAN en Oriente Medio. Pero en 2003 se negó a servir de base logística para la invasión de Irak y amenazó con invadir el norte, kurdo, de Irak. El país, que estaba llamado a ser el gran caballo de Troya estadounidense en la Unión Europea, perdió “credibilidad” y el rol de caballo de Troya le fue confiado a Polonia, y el proceso de adhesión, hasta entonces a marchas forzadas (con mucha presión de EEUU), se ralentizó hasta parecer hoy casi detenido en el tiempo. Y no debe sorprendernos: ¿para qué quieren a los turcos si ya tienen a los polacos (y demás ex comunistas) para reventar cualquier plan que disguste a Washington, y más ahora que, tras los “cambios de régimen” en Francia y Alemania, ya no hay gobiernos anti-americanos en la Unión Europea? Y también, ¿para qué quieren a los turcos si la bomba de relojería islámica ya está haciendo tic-tac en Kosovo? El gobierno turco percibió el giro de EEUU y quiso aproximarse a Europa hasta el punto de alarmar a algunos analistas estadounidenses. Pero fue un intento vano: a ningún gobierno europeo le entusiasma realmente una nueva adhesión y menos tan cara económica y políticamente como la turca… Así que ahora mismo –creemos- Turquía está explorando su propio camino: haciendo equilibrios entre sus dos corrientes internas antagónicas más pujantes, el islamismo y el nacionalismo, desarrollando su propia war on terror contra el PKK y los kurdos del norte de Irak, resistiendo la presión de Grecia y Chipre, la presión internacional sobre el genocidio armenio, etc. Si esto es así, entonces, quizás el recuerdo del imperio otomano -que hoy sólo podría ser viable hacia el este-, explique el interés por las poblaciones turcomanas del Cáucaso y Asia Central….
Lunes, 21 Abril, 2008 a las 6:47 am |
Yo también estoy en contra de la independencia de las regiones del Tibet y Xinjiang. Solo discuto el metodo utilizado por China para controlar a los díscolos.
En cuanto a una Turquía dentro de la UE sería una carga económica inadmisble para Europa. No hablamos de unas desavenencias que con el paso del tiempo pueden girar 180%. El daño que a largo plazo puede originar Polonia es insignificante con el que generaría Turquía en Europa. Kosovo son 500000 habitantes y Turquía más de 100 millones (parte de ellos en Alemania, motor de Europa).
Cierto es que Turquía habrá perdido credibilidad dentro del establishment anglosajón, pero no olvidemos tampoco que Bush ha dado permiso a los turcos para bombardear las posiciones de sus amigos del pkk, aunque ello ponga en peligro el camino de la heroina. ¿Será por la influencia turca en Asia?. Desde luego que Xinjiang avala esta tesis (eso sin acordarnos de Chechenia).
Un saludo y el daros la enhorabuena por esta buena y necesaria página.
Lunes, 21 Abril, 2008 a las 12:37 pm |
Gracias por tus comentarios, Miguel.
Nosotros estamos en contra de la adhesión de Turquía, sencillamente porque no es un país europeo y porque los intereses estratégicos y económicos de la Unión Europea respecto a Turquía quedan sobradamente cubiertos con una relación privilegiada y no con su adhesión. Si a eso añadimos que históricamente Turquía ha sido un elemento más anti que pro europeo, nos parece absurdo continuar por ese camino.
Respecto a la amenaza demográfica, una consideración: el peligro no es tanto que Turquía tenga una población enorme, sino que los gobiernos europeos no impidan una eventual inmigración masiva procedente de Turquía. No obstante, nosotros no vemos indicios de que a Ankara le interese ordenar una invasión así, y sí en cambio tenemos noticias de que algunos gobiernos europeos quieren blindarse en materia de legislación sobre inmigración y flujos migratorios para no ver sus países desbordados…
Además, el dato demográfico no es por sí solo una amenaza. Por ejemplo, en España y creemos que en general en toda la Unión Europea, hay más albano-kosovares relacionados con la delincuencia criminal, proporcionalmente, que turcos.
El caso de Polonia es totalmente diferente. Se trata de un país 100% europeo y sus emigrantes son gente honrada y trabajadora. Sin embargo los sucesivos gobiernos de Polonia desde la caída del comunismo han mostrado una servilismo hacia EEUU realmente vergonzoso y, de hecho, es muy larga la lista de gestos anti europeos, obstáculos, desacuerdos, bloqueos, etc. en asuntos de enorme trascendencia para el futuro de la Unión Europea (que por mucho que no nos guste, es la única herramienta que tenemos los europeos para hacernos un hueco en el mundo).