El periódico global español EL PAÍS –este que va de progre y todos los jueves nos azota con una separata recalcitrante del New York Times, edición provincias- arremete hoy, 19 de marzo, contra los manifestantes serbios de Kosovo, acusa a Belgrado y Moscú de estar detrás de los violentos disturbios de Mitrovica y rechaza cualquier plan que implique la partición de Kosovo. Este editorial, que parece salido directamente de alguna agencia de contrainformación estadounidense, raya el delirio cuando se atreve a dictar la política exterior española: “Madrid debe –obsérvese el tono imperativo del periódico- disipar las dudas y mandar un claro mensaje a los serbios”.
Ya sabemos que este periódico forma parte del entramado político-propagandístico y mediático del gobierno del PSOE y que “donde hay confianza…” No obstante deberían –obsérvese nuestro tono no imperativo- cuidar las formas, analizar, interpretar y opinar sin adoctrinar ni definir dogmas y, sobre todo, deberían hacer periodismo objetivo aunque les cueste algún amigo menos al otro lado del Atlántico.
Como el artículo editorial (*) es un descarado panfleto anti-serbio y está escrito en un tono agresivo y prepotente, no pudimos resistirnos a enviarle vía e-mail un comentario, que reproducimos a continuación:
| “Su editorial contiene errores graves: la legalidad vigente en la región es la definida por la Resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU que establece que Kosovo, provincia serbia, pemanezca bajo control internacional. La declaración de independencia unilateral no es reconocida por la ONU y no tiene ningún valor legal. La actuación de las fuerzas de la UNMIK y de la KFOR en Mitrovica el pasado 17 de marzo fue a todas luces excesiva e irresponsable al ser percibida como una provocación por parte de los manifestantes serbios. Allí el único poder soberano –según las leyes internacionales- es el de la República de Serbia y son las fuerzas internacionales las que están acercándose peligrosamente a una línea roja –los límites del mandato de la ONU- que, si la cruzan, no podrán culpar a nadie de las consecuencias. En cuanto al Gobierno de España, debería mantener su NO a cualquier acto ilegal y con más firmeza si cabe al tratarse de un acto de la gravedad y de la trascendencia de una agresión contra la integridad territorial de un estado soberano. Y por ello el Gobierno de España debería sí, precisamente ahora, a raíz de la nueva situación creada de facto desde el 17 de febrero, retirar sus tropas de Kosovo y no tolerar que permanezcan NI UN DÍA MÁS al servicio de quienes no respetan las leyes y el orden internacional.” |
A ver si lo publican en su edición digital…
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(*) Ver un pantallazo del mismo, con subrayados nuestros aquí.

Domingo, 23 Marzo, 2008 a las 4:22 pm |
En tercera vía recogimos durante 3 días “la noticia antirusa de día” publicada por “El País”. Da igual, desde hace meses, camuflada en deportes, espectáculos, informática o literatura o bien en internacional, política exterior, etc. Siempre puntual a la cita, los amigos de la delineación (compás, escuadra y arquitecto incluído) cada día siguen atacando a una Rusia no alianeada con el nuevo esquema del mundo. Eta sí, eta no; cambiarán de partido, serán de “izquierdas”, luego de “derechas”, pero lo que nunca cambia es su “gran objetivo final”
Domingo, 23 Marzo, 2008 a las 5:20 pm |
Nosotros citamos ese periódico por que es una referencia en el ámbito español, en particular entre quienes se consideran de izquierdas o, al menos, progresistas. Pero, noticias que, como la comentada arriba, dan una imagen negativa de Rusia o de su gobierno, las detectamos con frecuencia también en la prensa conservadora, en los medios españoles y en los de otros países del entorno, ya sean medios de ámbito nacional, regional o local, de información general o especializados… Un fenómeno así, de esta amplitud, de este alcance y con esta persistencia, no es fruto de la casualidad, máxime cuando, contrastando con otras fuentes, sus contenidos se revelan totalmente falsos o distorsionados. Nosotros estamos convencidos de que se trata de una campaña perfectamente planificada desde EEUU –el 90% de la información que circula en los medios occidentales tiene origen en agencias ubicadas en EEUU- probablemente para conseguir el descrédito de Rusia y de su gobierno ante la comunidad internacional y en particular ante la Unión Europa, con el fin de evitar que este país establezca “peligrosas” alianzas con países del feudo estadounidense. La mayor parte de esas noticias tratan de violaciones o deficiencias en materia de libertad y derechos humanos, por lo que deducimos que el público objetivo de esa campaña somos, efectivamente, los ciudadanos europeos, más sensibles a estos aspectos que los ciudadanos rusos o incluso estadounidenses… O sea, que EEUU nos quiere convencer de que los rusos son malos, pero para nosotros -que sabemos que los malos son ellos- esta insistencia suya sólo nos demuestra una cosa: que acercándonos a los rusos vamos por buen camino.