La verdad sobre Kosovo
A continuación exponemos un fragmento de un artículo (1) publicado en globalresarch.ca, el sitio web del Centre for Research on Globalization – CRG con sede en Montreal (Québec), sobre algunos aspectos en torno a Kosovo que la prensa occidental silencia sistemáticamente.
La invasión de Kosovo en 1999 dirigida por la OTAN
En 1999 muchos sectores de la izquierda tanto en EEUU como en Europa occidental apoyaron tácitamente la invasión de Yugoslavia dirigida por la OTAN. Muchas organizaciones “progresistas” apoyaron lo que ellos percibían como una “guerra humanitaria” en nombre de los albanokosovares.
La propaganda y la distorsión de los medios de comunicación contribuyeron a confundir las causas y consecuencias reales de las guerras contra la federación yugoslava.
El movimiento contra la guerra estaba desorientado. En plena campaña de bombardeos de la OTAN, varios escritores “progresistas” describieron al KLA (2) como un ejército de liberación nacional, honesto, comprometido con el apoyo de los derechos civiles de los albanokosovares.
Como confirmó a finales de 1998 el observador de la misión de la OSCE en Kosovo, el KLA se había visto implicado en incontables actos terroristas y atrocidades contra civiles serbios y albaneses, así como contra grupos minoritarios en Kosovo.
Sin prueba alguna, el gobierno yugoslavo encabezado por el presidente Slobodan Milosevic fue presentado como el responsable de desencadenar una crisis humanitaria en Kosovo. La supuesta violación de los derechos humanos de los albaneses se utilizó como pretexto para los intensos bombardeos de Yugoslavia. En una cruel ironía, los bombardeos más intensos se llevaron a cabo en Kosovo. La mayoría de las víctimas de esos ataques fueron albanokosovares.
Se defendió la invasión y subsiguiente ocupación militar como un esfuerzo humanitario dirigido a impedir la limpieza étnica en Kosovo contra los albanokosovares. La guerra contra Yugoslavia fue presentada como una “guerra justa” y varios medios de comunicación progresistas condenaron el “régimen de Milosevic”, al tiempo que expresaban un mitigado apoyo al KLA.
Nueve años y dos guerras después, la cuestión de Kosovo ha vuelto a surgir. Es parte esencial de una hoja de ruta militar más amplia. Está íntimamente relacionada con la guerras dirigidas por EEUU después del 11 de septiembre en Asia central y Oriente Próximo.
Los Balcanes constituyen la puerta de entrada a Eurasia. La invasión de 1999 estableció una presencia militar estadounidense permanente en el sur de Europa que sirve a la más amplia guerra dirigida por EEUU. Yugoslavia, Afganistán e Iraq: estos tres escenarios de guerra se emprendieron por motivos humanitarios. En los tres países, sin excepción, se establecieron bases militares estadounidenses.
Reproducimos a continuación nuestro artículo de abril de 1999 (3) sobre el Ejército de Liberación de Kosovo (KLA), publicado apenas tres semanas después de los ataques de los bombardeos de la OTAN, hace casi nueve años.
“Combatientes de la libertad” de Kosovo financiados por el crimen organizado
Anunciados por los medios de comunicación globales como una misión de mantenimiento de la paz, los despiadados bombardeos de Belgrado y Prístina van mucho más allá de la violación del derecho internacional. Mientras que se demoniza a Slobodan Milosevic y se le describe como un dictador despiadado, el Ejército de Liberación de Kosovo (KLA) se presenta como un digno movimiento nacionalista que lucha por los derechos de los albaneses. La verdad es que el KLA es mantenido por el crimen organizado con el apoyo tácito de EEUU y de sus aliados.
Siguiendo un modelo establecido durante la guerra de Bosnia, se ha engañado cuidadosamente a la opinión pública. El multibillonario tráfico de narcóticos de los Balcanes ha desempeñado un papel crucial en la financiación del conflicto en Kosovo conforme a objetivos económicos, estratégicos y militares occidentales. Como está ampliamente documentados por los archivos policiales europeos y reconocen numerosos estudios, desde mediados de los noventa los gobiernos y las agencias de inteligencia occidentales han tenido conocimiento de las relaciones del KLA con sindicatos del crimen en Albania, Turquía y la Unión Europea.
“… La financiación de la guerra de la guerrilla de Kosovo plantea preguntas y cuestiona únicamente las afirmaciones de una política exterior ‘ética’. ¿Debería occidente respaldar un ejército de guerrilla que parece estar financiado parcialmente por el crimen organizado?”
Mientras que en Rambouillet los dirigentes del KLA estrechaban la mano de la secretaria de Estado estadounidense, Madeleine Albright, Europol (la Organización de la Policía Europea, con base en La Haya) estaba “preparando un informe para los ministros de Interior y de Justicia europeos sobre las conexiones entre el KLA y las bandas de droga albanesas”. Mientras tanto, en los medios de comunicación globales (durante los meses anteriores a los bombardeos de la OTAN) se ha presentado hábilmente al ejército rebelde como ampliamente representativo de los intereses de los albaneses de Kosovo.
Con el nombramiento como jefe negociador en Rambouillet del dirigente de KLA Hashim Thaci (un “combatiente de la libertad” de 29 años), el KLA se ha convertido en el timonel de facto del proceso de paz en nombre de la mayoría étnica albana y ello a pesar de sus relaciones con el tráfico de droga. Occidente se basaba en estos títeres del KLA para sellar un acuerdo que habría transformado Kosovo en un territorio ocupado bajo administración occidental.
Irónicamente, el enviado especial estadounidense a Bosnia, B. Robert Gelbard, había descrito al KLA el año pasado [1998] como “terroristas”. Christopher Hill, jefe negociador estadounidense y artífice de los acuerdos de Rambouillet, “también ha sido fuertemente crítico con el KLA por sus supuestos negocios con droga”. Además, apenas dos meses antes de Rambouillet, el departamento de Estado estadounidense había reconocido (basándose en informes de la Misión de Observadores de EEUU) el papel desempeñado por el KLA en aterrorizar y desarraigar a albaneses:
“… el KLA hostiga o secuestra a cualquiera que acuda a la policía, … representantes del KLA han amenazado con asesinar a los habitantes de los pueblos y con quemar sus casas si no se unen al KLA [un proceso que continuó desde los bombardeos de la OTAN]… Los hostigamientos del KLA han llegado a tal intensidad que los habitantes de seis pueblos de la región de Stimlje están dispuestos a huir”.
Al respaldar un movimiento de libertad que tiene relaciones con el tráfico de droga, occidente parece también estar resuelto a evitar a la civil Liga Democrática de Kosovo y a su dirigente Ibrahim Rugova que ha hecho un llamamiento a que cesen los bombardeos y ha expresado su deseo de negociar un acuerdo de paz pacífico con las autoridades yugoslavas. Vale la pena recordar que unos pocos días antes de su conferencia de prensa del 31 de marzo, el KLA (junto con otros tres dirigentes incluyendo a Fehmi Agani) había afirmado que los serbios habían asesinado a Rugova.
[…]
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(1) El artículo completo, La criminalización del Estado: “Kosovo independiente”, un territorio bajo el control militar de EEUU-OTAN, está en:
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8076
En el mismo sitio hay otro artículo más reciente, lamentablemente sólo en inglés, sobre las relaciones del los actuales líderes políticos de Kosovo, al margen de su propio pasado de terroristas y criminles de guerra, con el crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo islámico. El artículo en inglés, Kosovo: The US and the EU support a Political Process linked to Organized Crime, está en:
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8055
(2) KLA son las siglas en inglés del Ejército de Liberación de Kosovo (en albanés: Ushtria Çlirimtare Kombëtare o UÇK). En español sería ELK.
(3) Su autor, Michel Chossudovsky, es profesor de economía de la Universidad de Ottawa y alma mater del CRG.

Domingo, 2 Marzo, 2008 a las 8:23 pm
http://terceravia.wordpress.com/2008/03/02/%c2%bfquien-teme-al-oso-ruso/
¿Quién teme al oso ruso?