Irak 2003: un conflicto franco-estadounidense
En 2003, el entonces presidente de Francia, Jacques Chirac, se mantuvo fiel a los intereses estratégicos de su país y se enfrentó diplomática y políticamente a EEUU. No era una postura disparatada: contaba con potentes aliados en la Unión Europea (Alemania) y en el Consejo de Seguridad de la ONU (Rusia y China), además del Parlamento Europeo y el 82% de los ciudadanos europeos. Chirac podía tener éxito como en 1998 frente a Clinton, pero Bush respondió con la guerra. La “crisis” de Irak fue una conflicto franco-estadounidense por el control de sus enormes reservas de petróleo –las segundas del mundo-, que Francia perdió.
Francia 2004: si no puedes con tu enemigo…
Quedó claro entonces que Francia no podía enfrentarse a EEUU, ni siquiera en los ámbitos donde la superpotencia mundial parecería más débil, y que la única vía para actuar en pro de sus propios intereses era haciéndolo en la misma dirección que EEUU.
Esto no implica necesariamente ponerse al servicio de EEUU, aunque pueda -y quizás deba según las circunstancias- aparentarlo. Francia no renuncia a sus intereses ni los subordina a los de EEUU. Francia quiere competir con EEUU en su terreno, interviniendo donde EEUU intervenga. La consigna sería «no quedarse fuera», no dejar a los estadounidenses solos y a sus anchas. Intervenir con ellos -no para ellos- y negociar el reparto de los beneficios(*).
EEUU-Francia: pareja de hecho…
Chirac aprendió la lección y actuó en consecuencia a partir de 2004. Ahora Sarkozy sólo sigue esa línea, poniendo de su parte teatralidad y elocuencia.
En su reciente visita a EEUU, Sarkozy ha dicho lo que los estadounidenses querían oir: que Francia es amiga y está a su lado. Pero nada más. De hecho, en el Congreso de EEUU, después de cantar las bondades de los estadounidenses, el presidente francés les recordó que su primer deber es “dar ejemplo” de democracia y libertad.
1. Criticó los “excesos y abusos de un capitalismo financiero que hace grandes negocios con la especulación“. Exigió contra esto “reglas y salvaguardias”. “De América me gustan los empresarios audaces, no los especuladores”, dijo.
2. Criticó su política de cambio monetario por injusta e insolidaria -el dólar débil perjudica a los exportadores europeos- y advirtió que “el desorden monetario puede derivar en guerra económica” de la que todos serían víctimas.
3. Les exigió estar “con Europa” al frente de la lucha contra el cambio climático.
4. Defendió dar a los países emergentes el lugar que les corresponde en el mundo para el equilibrio global.
5. Finalmente, Sarkozy les recordó que “necesitan una Europa fuerte y decidida” y que él impulsa el progreso de la Unión Europea y desea reactivar “la construcción de sus capacidades militares”, porque las crisis proliferan y “la OTAN no puede estar en todas partes“. Defendió que Europa, al igual que EEUU, organice “su propia seguridad” y que esto debería interesar a sus aliados, EEUU el primero. Y reiteró su adhesión a la OTAN y su deseo de que las relaciones de Francia con la misma “evolucionen”, pero en la medida en que avance “el establecimiento de un espacio europeo de la defensa” y Francia asuma plenamente su papel en los esfuerzos por renovar la OTAN.
“Quiero ser su amigo, su aliado y su socio”, resumió para concluir Sarkozy. “Pero un amigo que se sostiene con sus propios pies. Un aliado independiente. Un socio libre.”
Sarkozy abandonó EEUU sin hacer la menor alusión al mayor esfuerzo político, militar y económico de la Administración Bush -la ocupación de Irak- aunque se desmarcó de la postura de Chirac en 2003 y, por otra parte, aunque insistió en que es “inaceptable” un Irán con el arma nuclear, también recordó que “Irán tiene derecho a la energía del futuro, a la energía nuclear”.
¿Se ajustan realmente las palabras del presidente francés en su visita a EEUU a los titulares de prensa que describen el gesto francés casi como un regreso del hijo pródigo?
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(*) Creemos que si, por ejemplo, EEUU entrara en guerra con Irán, Francia también entraría -incluso podría adelantarse- para que EEUU no se quedara con todo el botín como precisamente ocurrió en Irak.
