El actual ministro francés de exteriores, Bernard Kouchner, advirtió el pasado 16 de septiembre en rueda de prensa que el mundo debía «prepararse para lo peor», para «la guerra» con Irán -aclaró a los periodistas-, si ese país persistía en su negativa a suspender el enriquecimiento de uranio, y anunció además que Francia presionaría a los demás países de la Unión Europea para que aplicaran otras sanciones contra Irán además de las aprobadas por Naciones Unidas.
Esta amenaza en toda regla es quizá la prueba más evidente del “giro francés” dado en política exterior desde que Nicolas Sarkozy es presidente de la República. Y probablemente este “giro” tiene mucho que ver con el hecho de que Bernard Kouchner es judío (1) y pro-israelí. Este personaje, que empezó fundando “Médicos sin Fronteras” y acabó defendiendo las guerras “humanitarias”, fue de los pocos franceses que ya en 2003 -contra la postura de su gobierno y de la inmensa mayoría de sus compatriotas- se declaró a favor de los planes de EEUU contra Irak y Saddam Hussein.
Otros franceses, que se alinearon entonces a favor de la guerra, como el diplomático Jean-David Levitte, los intelectuales André Glucksmann, Alexandre Adler y Pascal Bruckner, los políticos Pierre Lellouche y Alain Madelin, el profesor Guy Millière -entre otros- tienen en común con Kouchner que son pro-israelíes a ultranza y que -salvo Madelin y Millière- son como él judíos. Este dato no es irrelevante: la beligerancia judía en lo concerniente a Oriente Medio es de todos conocida como también lo es el peso de los judíos y pro-israelíes en la administración Bush, que planeó y puso en marcha las guerras “contra el terror” en Afganistán e Irak y tantea en estos momentos encender otras en Irán, Siria o incluso Pakistán…
A nada que se investigue a estos personajes, sus relaciones y contactos, el “giro francés” parece más bien un golpe de estado fraguado en un país que creíamos firme e inquebrantablemente europeísta, mientras vigilábamos los aspavientos antieuropeos e insolidarios de países oportunistas como Polonia.
Sarkozy y, sobre todo, su equipo de gobierno, parecen decididos a liquidar 40 años de soberanía francesa y arrastrar a Francia nuevamente al redil americano. Una catástrofe para todos los europeos.
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(1) El propio Sarkozy es de ascendencia judía, pero esto en su caso ha sido -hasta ahora- casi como un “secreto de familia”.

Miércoles, 26 Septiembre, 2007 a las 2:18 pm |
Sarkozy y la alianza de civilizaciones
Sarkozy declaró que “no habrá paz si la comunidad internacional da muestras de debilidad frente a la proliferación de armas nucleares”, refiriéndose a las intenciones de Irán.
La “alianza de civilizaciones” es algo totalmente absurdo y el presidente francés lo tiene claro: la debilidad no es sinónimo de pacifismo.
Creo que, si Irán no cambia de política, la intervención militar de occidente es un deber moral e ineludible.
El gobierno puede vender la imagen de los homosexuales colgados para justificarlo, igual que hicieron con los burkas en Afganistán.
Todos contentos.
Carlos Menéndez
http://www.creditomagazine.es
Domingo, 14 Octubre, 2007 a las 12:52 pm |
Yo tampoco creo en la “alianza de civilizaciones” ni soy partidario de mostrarnos débiles frente a las amenazas. Pero el enemigo de Europa no es Irán, es Estados Unidos. Irán necesita energía nuclear y necesita una fuerza disuasoria suficiente frente a sus enemigos. El problema es que muchos europeos siguen creyendo que EEUU es nuestro “amigo y aliado” y no es cierto: para la nueva política estadounidense o somos sus fieles vasallos o somos sus enemigos. Yo soy partidario de optar por lo segundo. Ya ves de “alianzas” nada.